Tendencias primavera-verano 2020 en joyas

La medidas extra grandes, los eslabones de gran tamaño en los collares o los pendientes de todo tipo como los de Tous son las joyas que estarán más de moda durante los próximos meses. Tras una nueva oleada de sostenibilidad dentro de la industria y es minimalismo que se encuentra en el armario, ahora se le encuentra mucho sentido al hecho de centrarse en las tendencias de joyas y bisutería que se llevará en esta primavera-verano 2020.

Para ello se debe centrar la atención en los complementos, estos normalmente se encuentran dentro de un rango de precios que es ligeramente menor al ofrecido por la ropa de las firmas de lujo, lo cual supone reforzar la colección itinerante del armario a fin de que complemente y renueve la permanente. Y es exactamente ahí, en el futuro no tan lejano en el que se materializa un anhelo que ha venido experimentando el universo tradicional de la joyería, que no es más que la de desdibujar todos esos límites que se ha impuesto con el tiempo a fin de experimentar no solo los nuevos materiales que se emplean como es el caso de la firma de la marca del Oso Tous y que en otros tiempos no tenían cabida dentro de su concepción, sino también a todas aquellas formas que se distancien de los cánones establecidos como clásicos para abrazar el maximalismo y la diversión sin complejos.

Aun cuando el minimalismo es propio de la década de los 90, esta se trata de una de las mas grandes corrientes estéticas de las actuales temporadas, donde las tendencias de joyas y bisutería parecen obviarla enfocadas hacia una monumentalidad que se ha extendido hacia los pendientes y también hacia los collares, sin dejar a un lado las pulseras que se han transformado en brazaletes, y un ejemplo de ello son los de Tous plata. En el caso de la Alta Costura de Schiaparelli, puede ser considerado como uno de los más teatrales, y no solo en las piezas que se encargan de desdibujar sus límites habituales para vivir una transformación en algo similar a armaduras o esculturas funcionales, pero también logra ilustrar de excelente forma lo que ha sucedido en Halpern y en Zimmermann o Ports 1961, además de Ulla Johnson o Brandon Maxwell: todos enfrentados a una oda que actúa como contrapunto a la sobriedad de las ideas de Hermès, Givenchy o Bottega Veneta. Sin apartarse de lo urbano que es en realidad lo que las mueve.

Durante las propuestas de otoño-invierno de 2019/2020 fue que comenzaron a darse indicios de forma indiscutible en los joyeros, sobre todo gracias a los desfiles de Bottega Veneta y JW Anderson, es en las temporadas recientes cuando se ha introducido de forma inequívoca dentro de un gran número de desfiles. Sacai ha optado por una versión corta a modo de choker, como si se tratara de un guiño al grunge vivido durante los 90 con la ausencia de adornos y con líneas puras logradas por las superposiciones y la multiplicación de los collares. Por su parte Brandon Maxwell se inclina hacia el otro lado de la balanza con una versión glitter que no le falta mucho para alcanzar la cintura. En mitad del camino, hablando de longitud se encuentran las apuestas de Chanel, que se ha dedicado a abrir un poco el eslabón para jugar con el cambio de color y material, mientras que Zimmermann, remata sus collares con un colgante gigantesco de igual manera.

Las naturales conchas

En medio de la colección de otoño-invierno 2017/2018 se puede señalar de Prada como una de las responsables del retorno de esa tendencia que fue propia del 2000 en la que se introdujeron las conchas en la joyería y la bisutería, por lo que Prada se convirtió en la responsable del último capítulo de una moda que tuvo gran calado entre el público. Y es que todavía existe mucho espacio para darle cabida a los collares de conchas, solo que los actuales cuentan con nuevas medidas que exige el 2020, para dar lugar a una sucesión de collares que termina ofreciendo un efecto babero que dota de mayor textura y volumen a la pieza que se encuentre debajo.

Cuando se trata de pendientes, estas mismas conchas trepan hasta hacerlos gigantescos, a cuál ha sido una estrategia probada por Balenciaga, a través de un formato más plano en donde se dibujado el logo de la casa. Y si se trata de Oscar de la Renta, este decidió utilizarlas de una forma más comedida a fin de renovar los clásicos pendientes de aro.